
La piel, verdadero órgano de expresión.
Manifestaciones del estrés.
Por: Omar Veloz/ omar_danger@hotmail.com
"Con objeto de salvarme de eso que llaman nervios, he empezado, desde hace tiempo, a escribir un poco" (Frank Kafka).
Desde siempre se ha vivido en una sociedad donde el tiempo es el motor principal que rige la vida de las personas. En la actualidad este fenómeno se ha manifestado y agravado debido a los diferentes estilos de vida. Ser parte de entornos tan diversos como el trabajo, la familia, la escuela, así, como las relaciones interpersonales, exige mantener un ritmo acelerado que provoca tensión, lo que repercute en la estabilidad emocional y física de los individuos.
El Dr. René Leriche, definió la salud como “el silencio de los órganos”, concepto clarificador para la piel, donde la notoriedad de la enfermedad mostraría la negación de ese silencio. Esto sucede porque a nivel interno muchas veces no se puede identificar fácilmente una enfermedad o aflicción, mientras que en la piel se manifiestan diferentes síntomas que exhiben el estado de salud y anímico de las personas, así es como la piel expresa y refleja el sentir del cuerpo ante los excesos.
En este mundo moderno y agitado por los múltiples aspectos psicosociales y emocionales como son, el miedo, ansiedad y nerviosismo, las personas suelen padecer constantemente una reacción denominada “estrés”.
En 1926 el científico Hans Selye, introduce en la psicología y utiliza el término estrés para describir la suma de cambios inespecíficos del organismo en respuesta a un estimulo o situación estimular.
Para la Organización Mundial de la Salud (O.M.S.) el estrés es "el conjunto de reacciones fisiológicas que prepara al organismo para la acción".
Así mismo, el estrés es también un tipo de alarma que nos avisa de un límite al que nuestro cuerpo está llegando; existe una estrecha relación entre cuerpo y mente.
“Estrés es el resultado de la relación entre el individuo y el entorno. Evaluado por aquel como amenazante, que desborda sus recursos debido a la presencia de demandas de tareas, roles interpersonal y físico. Y pone en peligro su bienestar.”
(Lazarus y Folkman).
La piel reacciona ante ese estado mostrando diferentes y múltiples efectos en el cuerpo, como son: acné, urticaria, picazón en la piel, caída del pelo, sudor excesivo y aumento de peso.
Ante esta premisa, la psicóloga Celina Vega del Centro Universitario Atención Psicológica e Investigación (CUAPI) de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), comenta:
“el estrés representado en la piel, son una serie de manifestaciones fisiológicas, debidas a los cambios intracelulares así, como a los estados alterados de condiciones, esto es la ansiedad, alteraciones en el sueño, aumento del apetito, exceso de alcoholismo y tabaco, pero sobretodo, lo más representativo son el padecimiento de urticaria, erupciones, acne y alopecias.”
Agrego, que la piel puede manifestar el estrés desde dos aspectos distintos uno es a nivel del organismo, debido a enfermedades, una nutrición inadecuada, tensiones provocadas por la escuela, el trabajo o la familia y desde el exterior por medio de la contaminación ambiental, por el trabajo prolongado en espacios cerrados.
Acne y lesiones dermatologías.
El estrés puede afectar directamente la piel debido a que ésta es rica en terminaciones nerviosas, que actúan sobre las glándulas sebáceas.
Cuando se produce una tensión importante se activan dichas glándulas y se contraen para expulsar su contenido, las glándulas sebáceas tendrán mayor grasitud en la piel, especialmente en quienes tienen piel grasa.
Cuando este estrés es constante y la persona pasa por frecuentes estados de nervios, las glándulas realizará este procedimiento en forma tan excesiva que terminan por hipertrofiarse favoreciendo la aparición de granos, espinillas o acné, y de igual manera existe una manifestación de otras lesiones dermatológicas como son las manchas, verrugas, pecas y ampollas.
Un nuevo estudio realizado en la Universidad de Stanford en Estados Unidos determinó que el estrés empeora el acné y que muchas veces esto sucede precisamente durante la época de exámenes. El estudio reveló que los jóvenes que estaban en período de exámenes en la Universidad de Stanford y que por lo mismo presentaban niveles de estrés más elevados, tuvieron más problemas de acné.
Otros factores que propician el acne por estrés son, el no vivir a nuevas experiencias, deterioro de las relaciones personales, incluida la pareja, fobias sociales, desinterés laboral y depresión.
La Dermatóloga del instituto médico Senabil Tijuana, Elia Cerecer aporta que,
“el acne es una enfermedad provocada por una bacteria, esta lo controla. Pero también existen otros factores como la genética y el estrés que pueden ocasionar esta enfermedad. Si se quiere controlar el acne hay que controlar el estrés, ya que sufrir de acne aunado a padecer estrés puede agravar el problema en la piel, ya sea haciéndolo más visible, o más duradero.”
Manifestó, siempre es necesario analizarse y comprobar si los estados de tensión, nervios o angustia coinciden con la aparición o empeoramiento del acné.
Caída del cabello.
Alopecia areata.
Los factores psico-emocionales y el estrés, en particular, constituyen parte de muchas enfermedades dermatológicas, entre ellas ciertas alopecias, que pueden presentarse de forma súbita y de manera difusa o por placas. El problema causa un impacto negativo en el paciente por la alteración de su imagen corporal y puede contribuir a agravar su ansiedad. No obstante, según los dermatólogos, la mayoría de las calvicies por estrés se autocorrigen espontáneamente en un plazo que va de los tres a los seis meses.
La alopecia areata (por áreas) es un trastorno inmunológico considerado psicosomático (emocional) que causa pérdida temporal del cabello.
Existe otra caída del pelo intensa, el “efluvio telógeno”, que se divide a su vez en varios subtipos y que no se produce por "placas", como normalmente lo hace la areata, sino que es difusa y de aparición repentina.
“Los trastornos psicosomáticos son enfermedades físicas causadas, agravadas o reactivadas por factores psicológicos. Estos son trastornos pasajeros en la medida en que se derivan de un estrés "situacional", transitorio, fruto de la exigencia de un momento concreto. “
Un estudio realizado por el Hospital Virgen de la Macarena (Sevilla), a cargo de Antonio Rodríguez Pichardo, jefe clínico del Servicio de Dermatología y coordinador de la Asociación Española de Dermatología y Psiquiatría (AEDyP), demostró que la areata suele ser la forma más clara de alopecia por estrés y la que los propios pacientes mejor relacionan con situaciones estresantes.
Sudoración.
Cuando el estrés sale por la piel; la sudoración consiste en la secreción de agua por la piel. Un exceso de sudoración puede ser causado principalmente por factores emocionales ya sea el miedo, la ansiedad o el nerviosismo.
El estrés es un detonante para esta situación, ya que surte un efecto sobre las glándulas sudoríparas, activando todas las terminaciones nerviosas de la piel y expulsando ese exceso de sudoración, por lo que es importante recibir tratamiento encaminado a atender las molestias que genera el estrés, y a que el paciente controle mejor sus estados de ansiedad.
Aumento de peso (obesidad).
La relación entre estrés y peso repercute directamente al cuerpo, donde lo que se ve afectado es el metabolismo.
El estrés lentifica el metabolismo haciendo que en vez de digerir la comida la almacene como “combustible”, esto sucede porque el cuerpo humano se protege contra las situaciones de peligro personal y una forma de hacer esto es manteniendo reservas de grasa para la supervivencia.
Además, el estrés hace que el organismo segregue adrenalina y cortisol, lo que provoca un aumento en los niveles de insulina, grasa y azúcar, lo que propicia el no saber cuando se está realmente saciado debido al cortisol que actúa sobre el cerebro. Por otro lado, sentirse estresado puede abrir el apetito más de lo necesario.
Esta tensión puede lograr que las personas suban de peso aun estando en medio de una dieta.
La influencia del estrés en el aumento de peso es algo verificado, ya que cuando se tiene un ritmo de trabajo exigente, demasiadas cosas en qué pensar, problemas familiares o en relaciones personales, el grado de ansiedad aumenta.
Hay personas que tranquilizan la ansiedad a través de ingerir alimentos en forma compulsiva, por lo que es primordial tener en cuenta los aspectos psicológicos que repercuten en el sobrepeso.
Consideraciones para el estrés.
El canalizar de una forma adecuada el estrés nos reorganiza y existe un control, aporta la psicóloga Veridiana Cuellar Valencia, docente de la UABC.
Entrevistando a la psicóloga Cuellar sobre a que personas afecta más el estrés, ella responde:
“El estrés afecta a todos los seres humanos, jóvenes universitarios, estudiantes que trabajan, profesionales con altas responsabilidades, madres de familia, ya que el estrés, por ser una reacción de las actividades que realiza una persona, no puede ser evitado, pero si manejado y en similitud con las enfermedades no distingue raza, edad, sexo, nivel económico.”
Agregó, el nivel de estrés depende de la interpretación que cada uno de nosotros le de a los diversos sucesos por los que atravesamos.
-¿De qué depende que una persona se estrese?
“Este factor del estrés va a depender del sentido que tomen nuestras experiencias, pero también se debe a muchos factores importantes y que muchas veces desconocemos o negamos que sea por eso como por ejemplo, la composición genética, la educación que recibimos, ya que la base para determinar estas cuestiones y para muchas más es la familia, pero también el estresarse depende en gran medida del nivel y grado de tolerancia de cada persona.”
El estrés o las situaciones que lo provocan nunca desaparecen, pero si se puede disminuir el nivel de ansiedad, esto para también reducir síntomas físicos o manifestaciones corporales, ya que en ocasiones el sufrir algún desperfecto como los anteriormente mencionados ocasionado por estrés, suele o podría causar más estrés y caer en depresión.
La psicóloga Veridiana expuso, “no es posible determinar nuestro contexto o las cosas que nos pasan, pero si podemos tener un mejor manejo y comprensión de nosotros mismos, ya que de esta manera podremos aumentar la habilidad física y cognitiva, para usar a nuestro beneficio la tensión que el entorno nos genera.”
“¡Hay que conocernos con el propósito de lograr la armonía y bienestar para nuestro cuerpo y mente!”
La piel, verdadero órgano de expresión.
jueves, junio 03, 2010
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